La occidentalización de la música tailandesa; Canciones protesta “Para la Vida” (3 de 4)

Una introducción a la historia de la occidentalización de la música tailandesa utilizando como fuente principal la tesis doctoral del tailandés Lamnao Eamsa-Ard de 2006 llamada Música popular tailandesa: representación de identidades nacionales e ideologías en el contexto cultural transicional. El artículo era un poco largo y lo he dividido en 4 capítulos por orden cronológico. Este tercer capítulo corresponde a la canción protesta o “Para la vida” como la llaman en tailandés. 

Si quieres leer la introducción general, ve al capítulo primero: en este enlaceEl capítulo segundo está aquí.

Canciones protesta, canciones “Para la vida”

Historia e introducción

Aunque parezca un poco aburrido para empezar, para entender el género es necesario e inevitable hablar sobre la historia de Tailandia entre 1973 y 1976, el famoso trienio pro democrático, que terminó con una horrorosa matanza de estudiantes:

En 1973, una serie de protestas de estudiantes conseguían echar del país a los dos militares más importantes, que habían estado enriqueciéndose durante decenios dando sucesivos golpes de estado y cambiando gobiernos a su antojo. De 1973 a 1976, se dio libertad, la actividad estudiantil aumentó y con ello la posibilidad de un futuro democrático más justo. Pero, por desgracia, en 1976 el Mariscal de Campo exiliado Thanom  volvía al país, y entre protestas y actividades de los estudiantes en su campus, se coló una foto en el Bangkok Post en la que se ahorcaba a un pelele y que fue interpretado erróneamente como una amenaza al príncipe debido a su parecido. A raíz de ello, una ola de odio se acercó al campus de la universidad de Thamasat el 6 de octubre de 1976; grupos anticomunistas y ultrarmonárquicos paramilitares tales como los “Krathing Deng” (Toro Rojo), policías y militares, con el apoyo político de la derecha nacionalista y alentados directamente por la prensa y por algún que otro monje en la radio (llamando al asesinato), rodearon el campus de la Universidad de Thammasat y empezaron una masacre, disparando a inocentes estudiantes, que según la radio decía, ponían en peligro los pilares de la sociedad: nación, religión y monarquía. Aunque intestaron rendirse, el comandante de la policía había dado libertad para disparar… Mutilaciones, ahorcamientos, disparos a bocajarro, quemas de cuerpos… Sigue leyendo

Anuncios

La occidentalización de la música tailandesa; Lukthung, canciones del pueblo (2 de 4)

Una introducción a la historia de la occidentalización de la música tailandesa utilizando como fuente principal la tesis doctoral del tailandés Lamnao Eamsa-Ard de 2006 llamada Música popular tailandesa: representación de identidades nacionales e ideologías en el contexto cultural transicional. El artículo era un poco largo y lo he dividido en 4 capítulos por orden cronológico. Este segundo capítulo corresponde a la canción Lukthung o canción de campo. 

Si quieres leer la introducción general, ve al capítulo primero: en este enlace:
https://bopenbalpo.wordpress.com/2012/07/21/la-occidentalizacion-de-la-musica-tailandesa-introduccion-y-musica-lukkrung-1-de-4/

Canción Lukthung o canción de campo

Introducción

“Lukthung” significa literalmente “hija del campo”. Es un género musical resultado de la mezcla entre las músicas tradicionales o folk de fuera de la capital que acompañan instrumentos del mundo pop-rock. Viviendo en Isaan, es la música que he escuchado, por las mañana los días festivos, al dar una paseo por el barrio… Cada vez que hay una boda en la zona o un festival, me despierto escuchando esta música proveniente de los inmensos altavoces alquilados para la ocasión. El autor, Eamsa-ard, como todos los que han vivido en un pueblo, la vivió así:

…crecí en un pequeño pueblo de arroceros del bajo norte de Tailandia. No teníamos en aquella época electricidad, agua corriente, cines, bares o centros comerciales. El entretenimiento venía de radios locales AM, de Li-ke (un tipo de folk), alguna película de cine ambulante y la participación frecuente en ceremonias sociales.

La música lukthung pues, tenía y tiene el monopolio de la diversión en los pueblos y por ello, es la música que abunda en casi todo el país. Sigue leyendo

La sociedad de las escaleras

Un breve artículo en que intento dibujar un marco sobre las jerarquías en Tailandia, su importancia, procedencia y su funcionamiento en la práctica.

El Budismo presenta tradicionalmente vida como una ascensión constante. El objetivo en la vida es llegar a esa cima felizmente.

El Budismo presenta tradicionalmente vida como una ascensión constante. El objetivo en la vida es llegar a esa cima felizmente.

La anécdota introductoria

Hace unos años, en mi primer viaje a la playa conocí a una chica tomando una cerveza, y después de unos minutos hablando le pedí que jugara al billar conmigo.

– Perdona, pero tengo que preguntárselo a mi hermana mayor.

– Ah, creía que habías venido con amigos.

– Sí, es mi amiga, no es hermana “hermana”, pero tengo que pedirle permiso.

Así que me introdujo en el grupo y le comentó algo a su “hermana mayor”, que como he dicho no era hermana sino su amiga. Esta me examinó la cara con profundos ojos por unos segundos y me invitó a tomar algo después. Me interrogó suavemente durante media hora y finalmente nos permitió ir a jugar una partida al bar de enfrente. La chica, que acababa de terminar la carrera, me intentó explicar lo ocurrido. La “hermana mayor” tenía un año más que ella y tenía que consultar y respetar su opinión, así de simple. En el momento no entendí nada, o más bien no quise, era otro puzle cultural de esos que tanto encontraba, esos que pensaba que nunca entendería. Sin embargo con el tiempo he comprendido uno de los elementos más importantes de la cultura tailandesa: la presencia constante de una Gran Jerarquía Social.

Hermanos mayores y menores

En el nivel más básico, los (buenos) amigos (y no simples conocidos) se dividen en tres grupos;  -พีึ- “Phíi“: hermanos mayores, -น้อง- “Noóng”: hermanos menores y en tercer lugar un grupo neutral formado por personas nacidas en el mismo año (o que estudiaron en el mismo curso), estos no se designan de forma especial. Esta categorización por grupos es de vital importancia ya que en la mayoría de los casos decide el camino de la amistad. En la práctica, como “hermano menor” de algunos de mis amigos, he de ser ante todo respetuoso, educado y he de escuchar a mi “Phíi”. En teoría, le llenaré su vaso de agua si la necesita, brindaré con cuidado de que el borde de su vaso esté por encima del mío, no comeré hasta que se le haya servido, y en definitiva mostraré cierta sumisión. Con  mi “Noóng” en cambio he de aceptar cierta responsabilidad en mis palabras, comportarme sobriamente e intentar ser un buen ejemplo… Aunque por supuesto estas leyes son laxas y pueden no respetarse sin que suponga una falta grave, pues bien es sabido que “donde hay confianza… ni modales, ni etiqueta”. Por ello puedo divertirme y hacer bromas con ambos grupos y ser “yo” esencialmente sin olvidar en el fondo eso: un poquito de respeto por un lado y de responsabilidad por el otro.

Subamos un poco más

En un nivel más profundo, la jerarquía Sigue leyendo

Contradicción y sexualidad en la joven Tailandia

Uno de los conflictos sociales al que se enfrenta Tailandia estos días es ver cómo sus jóvenes empiezan a cruzar la frontera de una austera tradición por la diversión, el erotismo y el humor. Formas de diversión que suelen resultar ofensivas para los más tradicionalistas, que a modo catastrofista suelen decir que terminarán por destruir la nación… El conflicto afecta a la vida de los jóvenes que ven sus impulsos reprimidos en una época de contradicciones.

La Doble Moral

Estos días Tailandia intenta proyectar una imagen internacional de espiritualidad, budismo y nobleza; ven a ver nuestras playas, nuestros templos, disfruta de nuestra cultura… Un paraíso donde la prostitución está prohibida al igual que la pornografía (inclusive Internet), algo que probablemente nadie esperara de un país con una fama bastante diferente a la intentada por el ministerio de turismo. Tailandia es el paraíso del turismo sexual, donde se cree que el 70% de los varones visitantes vienen a comprar sexo. ¿Dónde está la prohibición? Bueno, la prohibición está escrita en algún lado, pero lo que no está escrito es que la gran cantidad de dinero negro que mueve es suficiente para corromper a cada jefe de policía y seguro que sobra. El tema que vamos a tratar está directamente relacionado; es la corrupta policía la que permite a diario miles de shows de bailarinas eróticas (“coyotes” coloquialmente en tailandés) que contradicen la ley y montan estos pifostios culturales.

No voy entrar profundamente en el tema del turismo sexual y la explotación sexual en Tailandia; en cambio voy a comentar unas anécdotas de actualidad sobre la sexualidad y la juventud y todo lo que las envuelve culturalmente.

La joven “Ya” y sus picores

(Gran parte de la información que aquí utilizo es de un artículo de New Mandala)

“Noóng Ya” (น้องจ๊ะ)  es el nombre de una mona joven universitaria de Suphanburi que para poder vivir en este mundo de caníbales se ha visto forzada a sacar dinero con un show erótico. No sería nada especial estos días en un país conocido internacionalmente por sus shows de “pimpón”, si no fuera porque el vídeo de su show se convirtió en un viral en la red a nivel nacional (a día de hoy el vídeo tiene 16 millones de visitas en Youtube) generando un debate sobre lo que le gusta a los jóvenes y lo que algunos piensan que les debería gustar, haciendo temblar los pilares de la “buena y correcta” sociedad tailandesa.

“La canción”

La canción de “Nong Ya” es la historia de una chica a la que le pica la oreja (khan huu, คันหู). Un simple cambio de vocal y el mensaje sexual será más que obvio cuando sepamos que escuchamos a una joven que de repente siente un picor en su oreja para el que busca un remedio; prueba con bastoncillos y con las medicinas de su madre; tiene la carne de gallina, es algo que no sentía antes de convertirse en una bonita joven y para lo que no encuentra medicina, por lo que ofrece  pagar o dar lo que sea a aquel que se lo calme. El vídeo se puede ver Sigue leyendo

Números, juego, suerte y locura.

La pasada semana un colega nos comentó que quería llevarnos a las carreras de caballos en Khon Kaen, cosa sorprendente y difícil de imaginar en un país en el que por ley, las apuestas están prohibidas. Llegó el domingo y terminamos entrando al hipódromo a mediodía. Y una vez más, Khon Kaen me sorprendió: cientos (¿miles?) de personas apostando alocadamente en caballos, pasándoselo pipa y perdiendo dinero. Vimos apuestas de más de 300 euros (un salario medio) irse a la mierda. Me empecé a preguntar el porqué de la afición de los tailandeses por las apuestas, después de todo casi todos mis estudiantes se pasan las tardes apostando dinero suelto a las cartas… Los billares están llenos de gente apostando… El boxeo y ¡el fútbol! con las apuestas en línea ¿Es algo realmente cultural?

No sé, ¿quizás la prohibición moral y su efecto llamada?  Ya que el budismo lo condena en uno de sus preceptos. ¿Quizás es igual que otros países?, ¿Quizás… superstición, suerte o numerología?

Números

De izq. a dcha.: número en thai, número arábigo y su palabra en tailandés.

Los tailandeses, como otros asiáticos, creen que los números tienen una fuerte carga significativa en cuanto a la suerte. Las creencias numerológicas son de lo más común, existen hasta ciertas revistas del tema (ver aquí) y se relacionan directamente con el juego como resulta evidente.

Empezaré con algunos números: el número nueve  (๙ – เก้า – “káo”) es el mejor número por varios motivos: tiene un sonido muy similar al del verbo que significa “subir un peldaño”, “dar un paso adelante” o “entrar”. Igualmente no está lejos de la palabra “arroz” (ข้าว – “kháao”) que significa metonímicamente “comida”. Suerte, comida y mejora en un solo número. A las bodas u otras ceremonias, por ejemplo, se suele invitar a 9 monjes. Igualmente, utilizar el día nueve es lo más esperable para cualquier celebración. Sigue leyendo

Animismo, zombies y fanta de fresa.

Sa Pha Phum(s): casas de espíritus en Khao Yai.

Hace un par de años, en una de mis primeras semanas, una de mis alumnas llegó tarde, y, cuando le pregunte porqué, me dijo que lo sentía mucho, que la noche anterior no había dormido porque había un fantasma en su cuarto… Mi cara era un poema. Me enfadé, no podría aceptar ese tipo de excusa. Por otro lado, en repetidas ocasiones he tenido que parar la clase un momento para atraer la atención de mis aterrorizados alumnos, que habían visto la puerta abrirse por un golpe de viento. Una vez, entre bromas, invité a Michael Jackson a ayudarme en un ejercicio; me advirtieron -¡PLABOOOO, NOOOO!, ¡MUY PELIGROSOOO!- Con los años lo he comprendiendo un poco mejor y hoy me gustaría relataros lo que he aprendido:

La tradición historicista tailandesa intenta hacer creer que realmente el país proviene de un “reino” formado en 1238, el reino de Sukhotai. Sea o no sea verdad esto, lo cierto es que este es el primer reino budista en el territorio tailandés actual. Antes de la llegada del Budismo, en esta zona, todavía carente de fronteras claras y, por supuesto, de países, se tenían creencias animistas que posiblemente provinieran del oeste. El animismo tiene diferentes variantes, y la tailandesa se basa principalmente en espíritus, almas o fantasmas que se expresan desde un mundo intermedio: posterior a la vida pero anterior  al cielo o al infierno. Así pues, los tailandeses, básicamente, creen en los fantasmas. No es que por la noche sientan miedo de la oscuridad como puede pasarnos en algún momento, no; es algo cultural, está en ellos: adultos y jóvenes. Casi todos imaginan formas en la noche y muchos duermen con alguna luz encendida; una amiga incluso me comentó que en un viaje universitario, una profesora, ya en sus treinta, le suplicó dormir con ella por miedo, pero no contenta con ello dejó la luz encendida… Y, es que, más de un 85% de los tailandeses cree en lo sobrenatural, y, creo yo, que el otro 15% le tiene respeto.

Sigue leyendo

Vivir el presente radicalmente

Filosofía sentada

El otro día, en “Suthawin“, uno de mis bares favoritos, una chica me preguntaba un tanto pesada el porqué del porqué del porqué de las diferencias entre europeos y tailandeses. Lo cierto es que no era el momento, pero me he animado a responder por aquí, y, quizás, la diferencia más importante entre nuestras culturas no sea otra que la percepción de la muerte. Y la vida claro está, de la que ésta es parte.

La vida occidental

Básicamente todos, cristianos o ateos, viven para lograr algo en la vida. La ambición ya sea económica, social, personal, intelectual u otra, es una parte indiscutible en nuestra forma de vida, o por lo menos, así lo he experimentado. Aunque no dogmáticamente, es algo que se deja ver bastante si vamos a lugares como la universidad. Una vida, una oportunidad, un momento para algo. Está bien visto usar el tiempo, y aunque en España también sabemos relajarnos bastante no les llegamos a la suela en esto. -¿Metas? de qué me hablas Yo vivo el camino, chaval.

La Reencarnación, la vida accidental.

No es igual jugar con vidas infinitas. No es necesario prestar tanta atención; si quieres, ni lo intentas, puedes caer por pereza. Algo así es lo que pasa aquí (simplificando). En esta vida quizás alcancemos el Nirvana o quizás no; no importa realmente mientras seamos buenos (nada de matar, robar, engañar a la pareja, mentir, tomar bebidas intoxicantes o drogas). Así pues cuando hace un año mi alumna X llegó tarde y se disculpó porque había estado con su madre, recientemente fallecida, yo me quedé sin palabras como buen tragedista de la muerte y ella, con indiferencia y suavesonrisa soltó -no pasa nada, estará bien-. Ella y el mundo, supongo. Cosas de la reencarnación… da mucha seguridad.

Toméselo con calma (foto: Arthit)

No confíes en el mañana

Carpe diem radical; ese es el objetivo. Respira, y vive en el relax extremo. Cuando los españoles me dicen, -¡Ostia! ¡Como nosotros!-, contesto explicando que un andaluz (esteriotipando de paso) sería tan serio y estresante aquí como un alemán para éste. Los rincones hasta los que se extiende esta diferencia son tantos como decisiones tiene una vida: no ponerse el casco o no pensar si no es extremadamente necesario (qué pereza…) son solo algunos ejemplos. También es ejemplo el ser capaz de vivir en absoluta tranquilidad ante las perspectivas más negativas (…ya hablaremos del presente de la política nacional).

Soy profesor de “universidad” : mis alumnos más ambiciosos son tres o cuatro en cada grupo; intentarán trabajar en alguna embajada; el resto estará bien con su negocio familiar: tienda o restaurante local y vivir con sus padres hasta la próxima. Muchas quieren ser azafatas: dicen que te permite viajar, tener experiencias y novios de diferentes lugares.

Institucionalmente

Ayuda que todo funcione desde esa visión relajada de la vida; no te preocupes que nadie te va a culpar. Vi a un policía intentar parar a un chico en moto, el chico, sin parar, le dijo que llevaba prisa y adiós. O hasta luego. Por supuesto el policía no reacciona, no importa. Es la cultura del “บ่เป็นหยัง” o bo pen ñan o no es nada. Es difícil expresar la idea sin que nos suene negativa; si uno se acostumbra a ir con la corriente, resulta una vida muy placentera, sin sobresaltos, sin problemas ni culpas. Los resultados no importan, no son más que el futuro. No todo es negativo; a mi amigo G. se le pinchó una rueda de la moto y, sin pedir ayuda, un hombre se le acercó y le señaló donde estaba el taller. Después se puso a empujar la moto con mi amigo mano a mano. Caminaron cerca de 800 metros. Cuando llegaron se dio la vuelta sin pedir nada a cambio, ni gracias; estaba contento consigo. No merece la pena no ayudar, cuando puedes sentirte bien.

Volviendo al comienzo, no pude comunircame satisfactoriamente con la chica del bar debido a su macarrónico inglés y a su borrachera; mi thai no llega a ese nivel. La hubiera aburrido de todos modos, está ahí para disfrutar: la próxima vez debo escapar ante semejante arrinconada con un cambio de tema .-¿Te gustan los gaticos?- Seguramente funcione.

Hace tiempo le pedí a un amigo que me dejara el coche para una cita. -Claro- dijo -la próxima vida a la una en punto- , lo que para mí no es del todo satisfactorio… conflicto cultural, choque de culturas…

Buda Tumbado. Kanchanaburi. (Foto: Athit)