La occidentalización de la música tailandesa; Lukthung, canciones del pueblo (2 de 4)

Una introducción a la historia de la occidentalización de la música tailandesa utilizando como fuente principal la tesis doctoral del tailandés Lamnao Eamsa-Ard de 2006 llamada Música popular tailandesa: representación de identidades nacionales e ideologías en el contexto cultural transicional. El artículo era un poco largo y lo he dividido en 4 capítulos por orden cronológico. Este segundo capítulo corresponde a la canción Lukthung o canción de campo. 

Si quieres leer la introducción general, ve al capítulo primero: en este enlace:
https://bopenbalpo.wordpress.com/2012/07/21/la-occidentalizacion-de-la-musica-tailandesa-introduccion-y-musica-lukkrung-1-de-4/

Canción Lukthung o canción de campo

Introducción

“Lukthung” significa literalmente “hija del campo”. Es un género musical resultado de la mezcla entre las músicas tradicionales o folk de fuera de la capital que acompañan instrumentos del mundo pop-rock. Viviendo en Isaan, es la música que he escuchado, por las mañana los días festivos, al dar una paseo por el barrio… Cada vez que hay una boda en la zona o un festival, me despierto escuchando esta música proveniente de los inmensos altavoces alquilados para la ocasión. El autor, Eamsa-ard, como todos los que han vivido en un pueblo, la vivió así:

…crecí en un pequeño pueblo de arroceros del bajo norte de Tailandia. No teníamos en aquella época electricidad, agua corriente, cines, bares o centros comerciales. El entretenimiento venía de radios locales AM, de Li-ke (un tipo de folk), alguna película de cine ambulante y la participación frecuente en ceremonias sociales.

La música lukthung pues, tenía y tiene el monopolio de la diversión en los pueblos y por ello, es la música que abunda en casi todo el país. Sigue leyendo

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Números, juego, suerte y locura.

La pasada semana un colega nos comentó que quería llevarnos a las carreras de caballos en Khon Kaen, cosa sorprendente y difícil de imaginar en un país en el que por ley, las apuestas están prohibidas. Llegó el domingo y terminamos entrando al hipódromo a mediodía. Y una vez más, Khon Kaen me sorprendió: cientos (¿miles?) de personas apostando alocadamente en caballos, pasándoselo pipa y perdiendo dinero. Vimos apuestas de más de 300 euros (un salario medio) irse a la mierda. Me empecé a preguntar el porqué de la afición de los tailandeses por las apuestas, después de todo casi todos mis estudiantes se pasan las tardes apostando dinero suelto a las cartas… Los billares están llenos de gente apostando… El boxeo y ¡el fútbol! con las apuestas en línea ¿Es algo realmente cultural?

No sé, ¿quizás la prohibición moral y su efecto llamada?  Ya que el budismo lo condena en uno de sus preceptos. ¿Quizás es igual que otros países?, ¿Quizás… superstición, suerte o numerología?

Números

De izq. a dcha.: número en thai, número arábigo y su palabra en tailandés.

Los tailandeses, como otros asiáticos, creen que los números tienen una fuerte carga significativa en cuanto a la suerte. Las creencias numerológicas son de lo más común, existen hasta ciertas revistas del tema (ver aquí) y se relacionan directamente con el juego como resulta evidente.

Empezaré con algunos números: el número nueve  (๙ – เก้า – “káo”) es el mejor número por varios motivos: tiene un sonido muy similar al del verbo que significa “subir un peldaño”, “dar un paso adelante” o “entrar”. Igualmente no está lejos de la palabra “arroz” (ข้าว – “kháao”) que significa metonímicamente “comida”. Suerte, comida y mejora en un solo número. A las bodas u otras ceremonias, por ejemplo, se suele invitar a 9 monjes. Igualmente, utilizar el día nueve es lo más esperable para cualquier celebración. Sigue leyendo

Animismo, zombies y fanta de fresa.

Sa Pha Phum(s): casas de espíritus en Khao Yai.

Hace un par de años, en una de mis primeras semanas, una de mis alumnas llegó tarde, y, cuando le pregunte porqué, me dijo que lo sentía mucho, que la noche anterior no había dormido porque había un fantasma en su cuarto… Mi cara era un poema. Me enfadé, no podría aceptar ese tipo de excusa. Por otro lado, en repetidas ocasiones he tenido que parar la clase un momento para atraer la atención de mis aterrorizados alumnos, que habían visto la puerta abrirse por un golpe de viento. Una vez, entre bromas, invité a Michael Jackson a ayudarme en un ejercicio; me advirtieron -¡PLABOOOO, NOOOO!, ¡MUY PELIGROSOOO!- Con los años lo he comprendiendo un poco mejor y hoy me gustaría relataros lo que he aprendido:

La tradición historicista tailandesa intenta hacer creer que realmente el país proviene de un “reino” formado en 1238, el reino de Sukhotai. Sea o no sea verdad esto, lo cierto es que este es el primer reino budista en el territorio tailandés actual. Antes de la llegada del Budismo, en esta zona, todavía carente de fronteras claras y, por supuesto, de países, se tenían creencias animistas que posiblemente provinieran del oeste. El animismo tiene diferentes variantes, y la tailandesa se basa principalmente en espíritus, almas o fantasmas que se expresan desde un mundo intermedio: posterior a la vida pero anterior  al cielo o al infierno. Así pues, los tailandeses, básicamente, creen en los fantasmas. No es que por la noche sientan miedo de la oscuridad como puede pasarnos en algún momento, no; es algo cultural, está en ellos: adultos y jóvenes. Casi todos imaginan formas en la noche y muchos duermen con alguna luz encendida; una amiga incluso me comentó que en un viaje universitario, una profesora, ya en sus treinta, le suplicó dormir con ella por miedo, pero no contenta con ello dejó la luz encendida… Y, es que, más de un 85% de los tailandeses cree en lo sobrenatural, y, creo yo, que el otro 15% le tiene respeto.

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